Sector magisterial de Honduras expresa su rechazo a la obligatoriedad de la lectura bíblica en las aulas de clases

Sector magisterial de Honduras expresa su rechazo a la obligatoriedad de la lectura bíblica en las aulas de clases

Sector magisterial de Honduras expresa su rechazo a la obligatoriedad de la lectura bíblica en las aulas de clases

Autora: Francia Guardiola

 

Tegucigalpa, Honduras. El 18 de marzo, la articulación Sociedad Civil Activa, integrada por diversas organizaciones defensoras de  Derechos Humanos, realizó el Foro de Alto Nivel Defendiendo el Estado Laico, un espacio de diálogo que resaltó la importancia de la libertad de conciencia en el país.

 

El espacio contó con la participación de tomadores de decisiones, representantes de la institucionalidad gubernamental y delegados de los distintos colegios magisteriales, quienes se pronunciaron en contra de la iniciativa de ley al considerarla una medida excluyente que podría generar conflictos a futuro  entre padres de familia y el personal docente.

 

La acción se realizó casi tres meses después de que se dieran a conocer las pretensiones de un grupo de congresistas que, bajo el argumento de promover valores desde la niñez, buscan imponer la lectura obligatoria de la Biblia, en contradicción con los artículos pétreos de la Constitución de la República.

 

Pie de foto: El evento sirvió para forjar compromisos entre diversos actores de la sociedad civil.

 

 

POSTURA DE LOS COLEGIOS MAGISTERIALES

 

Tras la culminación del evento, que incluyó un foro con perspectivas jurídica, religiosa y de sociedad civil, los representantes magisteriales realizaron diversas intervenciones en las que dejaron clara su negativa a la iniciativa de los congresistas, al considerar que vulnera derechos esenciales.

 

María Dolores Escobar, presidenta de la junta central del Colegio de Pedagogos de Honduras (COLPEDAGOGOSH), dijo a la coordinación de comunicaciones de Ecuménicas por el Derecho a Decidir que, desde la Federación de las Organizaciones Magisteriales de Honduras, los profesores se encuentran convencidos de que la laicidad de la educación es un parámetro que debe ser respetado dentro de las aulas de clase.

 

Escobar recalcó que el proceso religioso y el empoderamiento de una creencia es una competencia únicamente de la familia.

 

La docente señaló que el posicionamiento y la eventual aprobación de la norma promovida por los diputados podría generar un ambiente poco cordial y nada propicio dentro de los centros educativos, debido a las diferencias que surgirían entre la religión que profesan las familias y la que se pretenda implementar en las aulas.

 

 

Pie de foto: “Este proceso conlleva que los profesores tomemos un posicionamiento a través de la federación y continuaremos abordando temas y posiciones como la que hoy enfáticamente tomamos”, expresó la presidenta de COLPEDAGOGOSH, María Dolores Escobar.

 

Por su parte, la vicepresidenta del Colegio de Profesores de Educación Media de Honduras (COPEMH), Suyapa Almendares, afirmó que el gremio docente no se opone a abordar temas relacionados con la fe; sin embargo, expresó su preocupación sobre cuál sería la orientación religiosa que se impondría en la lectura de la Biblia, ya que, a su juicio, esto podría representar un problema directo para los docentes.

Almendares reiteró que la laicidad no se opone a la fe, que al contrario, respeta la creencia individual de cada ser humano.

Pie de foto: “La educación laica lleva a la democracia y quizás les preocupe a muchos el saber y pensar qué es lo que lleva a las niñas, niños y jóvenes a tener una mente y un espíritu liberador”, dijo Almendares.  

 

DESDE LA MIRADA JURÍDICA

 

La abogada y docente universitaria, Jenny Almendares, recalcó que es necesario que en Honduras la religión no sea vista como una imposición y que, por ello, las autoridades deben tener presente que la garantía del Estado laico es lo que permite que las personas tengan el derecho a elegir de manera libre sus creencias, cosmovisiones y religión.

 

Almendares señaló que el Congreso Nacional posee un límite constitucional en materia educativa que se enmarca en el artículo 151 de la Constitución de la República, y que la imposición de cualquier tipo de religión representa una discriminación y tergiversa los derechos de las personas.

 

La jurista aseguró que el imponer la lectura de la Biblia busca generar una preeminencia de una religión sobre otra, lo que contradice lo expuesto en la normativa.

 

La profesional del derecho explicó que Honduras es parte del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y que ya existe una sentencia de la sala de lo constitucional donde se remarca que Honduras es un Estado laico, por lo que, de intentarse atentar contra dicha laicidad, podría recurrir a la implementación de una vía recursiva y presentarse un recurso de amparo registrando un segundo precedente.

 

Por otro lado, indicó que desde el punto de vista internacional se estaría atentando contra disposiciones del derecho internacional, pues la libertad de conciencia debe ser garantizada para todas las personas.

Pie de foto: “Es necesario que se respete la constitución de la República, que se respete el Estado laico y que no existan imposiciones, sino la libertad de cada persona de creer, hacer y ser”, manifestó.

 

 

 

REPRESENTACIÓN DE LOS TOMADORES DE DECISIONES

El diputado del Partido Libertad y Refundación (Libre) por el departamento de Olancho, Marco Ramiro Lobo, detalló que dentro del Congreso Nacional existe un sector de legisladores consciente de la preeminencia que debe mantenerse en torno a la educación laica, como un principio fundamental del sistema educativo hondureño. En ese sentido, señaló que este grupo reconoce la importancia de garantizar la separación entre el ámbito educativo y las creencias religiosas.

Lobo afirmó que es indispensable que la educación laica continúe siendo respetada, especialmente debido a la diversidad y pluralidad de creencias religiosas presentes en la sociedad hondureña. A su juicio, preservar este carácter permite asegurar la convivencia armónica y el respeto a la libertad de conciencia de estudiantes, docentes y familias.

Asimismo, el diputado indicó que las conclusiones surgidas al cierre del foro serán retomadas por los congresistas que se oponen a la iniciativa, con el propósito de fundamentar su postura en el respeto a la ley, la defensa de los derechos humanos y la necesidad de evitar cualquier vulneración a la Constitución de la República.

Pie de foto: “Estamos convencidos que la educación en nuestro país debe mantenerse laica como ha permanecido durante los últimos años, principalmente basándonos en el respeto de la pluralidad en el tema religioso”, concluyó el congresista.

 

AL MOMENTO DEL CIERRE

 

La coordinadora nacional de Ecuménicas por el Derecho a Decidir, Ana Ruth García, recordó que la Constitución garantiza la dignidad humana, la libertad de conciencia y el carácter laico del Estado, principios que podrían verse comprometidos con la imposición de prácticas religiosas en las escuelas públicas.

La defensora de derechos humanos  advirtió que la introducción de una  doctrina religiosa en las aulas podría generar discriminación, exclusión y acoso escolar, además de reforzar roles de subordinación que afectan especialmente a las mujeres.

En ese sentido, enfatizó que la educación pública debe centrarse en ciencia y derechos humanos, dejando la práctica de la fe en los espacios eclesiales, para garantizar un ambiente respetuoso y plural dentro de los centros educativos.

La feminista invitó a escuchar a los liderazgos magisteriales que defienden la educación laica y exhortó a los tomadores de decisiones a asumir un compromiso político responsable, asegurando políticas públicas que respeten la diversidad, la libertad de conciencia y los derechos humanos en el sistema educativo.